barbiejoya2.jpg  barbiejoya.jpg                                                                                                             Hace tiempo vimos una manera creativa de destrozar una Barbie. Pues bien, lo que estáis viendo es una manera creativa de destrozar una Barbie… y ganar dinero con ello.

Margaux Lange ha creado una linea de joyería cuya principal materia prima es precisamente la famosa muñeca. Vamos, que se ha dedicado a mutilar y descuartizar cuanta Barbie (y Ken) se ponía a su paso para engastar las piezas en metal y fabricar delicadas gargantillas, elegantes anillos y llamativos pins con precios que oscilan entre los 48 y los 116 Euros (aquí tenéis el catálogo)

Ya véis: ¿una manera de provocar?, ¿una forma de protesta contra los nocivos estereotipos que, se supone, defiende la muñeca? No lo sé: pero me están dando ganas de pillar unas tijeras, las barbies de mi hermana y hacer con ellas los regalos de navidad.