El viento en la cara, el asfalto bajo la tabla y, sobre ella tus pies. Velocidad, virtuosismo, libertad.

Sin embargo… ¡qué molesto puede llegar a ser tener que andar bajando el pie para propulsarse! Pensando en esto ha sido desarrollado lo que ahora nos ocupa: un propulsor que, básicamente, es un palo al que se le han añadido un par de ruedas para que hacer skateboard sea una experiencia parecida a la de llevar una góndola veneciana.

Los hay de varias altura y materiales. Todo para ofrecer al skater comodidad y rapidez. Aunque no sé si con esto se podrán hacer bien acrobacias en un Halfpipe… aunque todo es cuestión de probarlo.

De todas maneras, si pica la curiosidad, aquí tenéis un video de demostración aderezado con la música del Gran Bob Marley.